La Turmalina es indiscutiblemente una piedra protectora, de las más efectivas en contra de energías negativas. Se utiliza para limpiar ambientes cargados. Tiene una frecuencia vibratoria muy alta por lo que se recomienda a personas receptivas y sensibles. Repele energía negativa y vibraciones poco armoniosas del ambiente e incluso, nos limpia de cualquier vibración negativa que haya sido producida por nosotros mismos. Protege también de la bruma electromagnética generada por aparatos electrónicos. 

El Cuarzo Turmalinado es una variedad de cuarzo transparente que contiene inclusiones de turmalina en su interior, normalmente en forma de agujas. Se considera un gran protector porque une las vibraciones del cuarzo blanco o transparente, que es un potente amplificador, y las de la turmalina negra repele las energías densas o negativas.  

Es conocida por ser una piedra purificante. Abre los chakras de 3er ojo y corona aumentando la conciencia espiritual. Ayuda a prevenir las influencias negativas del entorno transmutando las vibraciones poco armoniosas en energía positiva. Calma el sistema nervioso, aliviando dolores de cabeza y migrañas. Se le conoce como “piedra del sentimiento” porque consuela el dolor y nos entrega alivio en momentos de angustia. 

El Ónix es una poderosa piedra de protección, ya que absorbe energía negativa y vibraciones poco armoniosas. Promueve el vigor, la fuerza y la perseverancia. Imparte autoconfianza y nos permite estar en armonía con el entorno. Fomenta la toma de decisiones prudentes. Es perfecta cuando se necesita apoyo en momentos de estrés, confusión o dolor. Facilita la meditación y ayuda a conciliar el sueño.