La Turmalina es indiscutiblemente una piedra protectora ya que tiene una frecuencia vibratoria muy alta. Se utiliza para limpiar ambientes cargados y se recomienda a personas receptivas y sensibles. Repele energía negativa y vibraciones poco armoniosas del ambiente e incluso, nos limpia de vibraciones negativas que hayan sido producidas por nosotros mismos. Protege también de la bruma electromagnética generada por aparatos electrónicos como computadores, celulares o microondas.